viernes, 17 de marzo de 2017

Casos Reales

A continuación se mostrara un caso de este trastorno:

Los médicos diagnostican el trastorno de identidad disociativo basándose en la historia de la persona.
Los médicos llevan a cabo una minuciosa entrevista psiquiátrica y emplean cuestionarios especiales con el fin de identificar el trastorno de identidad disociativo y para descartar otros trastornos de salud mental. También se puede pedir la realización de un exploración clínica para determinar si existe algún trastorno orgánico que pueda explicar ciertos síntomas.
Las entrevistas pueden requerir mucho tiempo y el empleo cauteloso de técnicas de hipnosis o de sedantes administrados por vía intravenosa para lograr la relajación de la persona (entrevista facilitada con fármacos). A veces se pide a la persona afectada que lleve un diario entre las visitas médicas. Tales medidas pueden facilitar al médico el acceso a las otras identidades o aumentar las probabilidades de que la persona revele información sobre un periodo olvidado de su vida.
El médico también pueden intentar contactar directamente con otras identidades pidiendo hablar con la parte de la mente que participa en conductas que la persona no puede recordar o que parecen estar hechas por otra persona.

Pronóstico

Algunos síntomas pueden aparecer y desaparecer de manera espontánea, pero el trastorno de identidad disociativo no se resuelve por sí solo.
El grado de recuperación depende de los síntomas y de las características personales, así como de la calidad y la duración del tratamiento que reciben. Por ejemplo, las personas que padecen otros trastornos mentales graves, que no tienen un buen nivel de funcionamiento en su vida, o que siguen profundamente apegados a sus agresores evolucionan peor. Pueden requerir un tratamiento más prolongado y las posibilidades de éxito terapéutico son menores.

Tratamiento del trastorno de identidad disociativo

  • Psicoterapia
  • A veces la visualización guiada y la hipnosis
El objetivo del tratamiento es habitualmente el de integrar las distintas personalidades en una única personalidad. Sin embargo esto no siempre es posible. En las situaciones en que no lo es, el objetivo es lograr una interacción armoniosa entre las distintas personalidades que permita un mejor grado de funcionamiento a la persona.
La farmacoterapia puede aliviar algunos síntomas específicos coexistentes, como la ansiedad o la depresión, pero no tiene efectos sobre el trastorno en sí.
La psicoterapia suele ser larga, difícil y emocionalmente dolorosa. Las personas pueden experimentar numerosas crisis emocionales derivadas de los actos de las distintas identidades y de la desesperación que puede provocar la evocación de recuerdos traumáticos durante la terapia. A menudo son necesarios varios periodos de hospitalización psiquiátrica para ayudar a las personas a atravesar las etapas más difíciles y para que puedan asimilar los recuerdos particularmente dolorosos. Durante la hospitalización, a la persona se le proporciona continuamente apoyo y está monitorizada.
Los puntos clave de la psicoterapia eficaces para el trastorno de identidad disociativo son los siguientes:
  • Proporcionar una manera de estabilizar las emociones intensas
  • Negociar relaciones entre los estados de identidad
  • Superar los recuerdos traumáticos
  • Proteger frente a la victimización adicional
  • Establecer y promover una buena relación entre la persona y el terapeuta
A veces los psicoterapeutas utilizan técnicas como la hipnosis para ayudar a estas personas a calmarse, a modificar su perspectiva sobre los acontecimientos y para insensibilizarlas gradualmente respecto a los efectos de los recuerdos traumáticos, que son tolerados a veces sólo en pequeñas dosis.


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